En 5 pasos simples

Aprendé el secreto de un buen cepillado

Cuando te cepillas los dientes no sólo estás cuidando tu sonrisa, estás generando un escudo contra múltiples enfermedades en todo el cuerpo.

En nuestra boca habitan bacterias de forma natural. Si les dejamos restos de comida (especialmente azúcares y harinas), se multiplican rápidamente y producen ácidos que dañan la estructura dental, generando caries y enfermedades en las encías.

Pero el impacto no termina ahí: estas bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo y afectar órganos vitales como el corazón, los riñones o el cerebro. Por eso, en CEM hacemos tanto hincapié en la prevención. ¡Cuidar tu cuerpo empieza por tu boca!

La técnica correcta (¡Mirá el video!)

Para que tu rutina sea realmente efectiva, tené en cuenta estas 5 claves fundamentales:

  • 1

    El cepillo ideal: Elegí siempre cabezal chico y cerdas suaves.

  • 2
    La medida justa: Con poca cantidad de pasta dental alcanza (el tamaño de una arveja). Podés usar la que prefieras, salvo indicación de tu odontólogo.
  • 3

    Técnica correcta: Incliná el cepillo a 45 grados hacia la encía. Cepillate frente a un espejo y realizá movimientos horizontales cortos para limpiar minuciosamente todas las caras del diente.

  • 4

    El hilo dental: El cepillo no llega a todos lados. Sumá siempre el hilo dental o los cepillos interdentales.

  • 5
    La frecuencia perfecta: Cepillate unos 10 minutos después de cada comida, dándole tiempo a la saliva para actuar. Hacelo después de desayunar, almorzar y recordá: el cepillado antes de dormir es innegociable.